Ir al contenido principal

Decreto de libertad de imprenta. 1811. Documentos históricos de la Revolución de Mayo

Decreto de la libertad de imprenta - 26 de octubre de 1811. (Fragmento) Art. 1º Todo hombre puede publicar sus ideas libremente y sin censura previa. Las disposiciones contrarias a esta libertad quedan sin efecto.
Art. 2º El abuso de esta libertad es un crimen, su acusación corresponde a los interesados, si ofende derechos particulares; y a todos los ciudadanos, si compromete la tranquilidad pública, la conservación de la religión católica, o la Constitución del Estado. Las autoridades respectivas impondrán el castigo según las leyes.
Art. 3º Para evitar los efectos de la arbitrariedad en la calificación, graduación de estos delitos se creará una junta de nueve individuos con el título de: Protectora de la libertad de la Imprenta. Para su formación presentará el Exmo. Cabildo una lista de cincuenta ciudadanos honrados, que no estén empleados en la administración del gobierno; se hará de ellos la elección a pluralidad de votos. Serán electores natos: el prelado eclesiástico, alcalde de primer voto, síndico procurador, prior del Consulado, el fiscal de 5. M., y dos vecinos de consideración, nombrados por el Ayuntamiento. El escribano del pueblo autorizará el acto, y los respectivos títulos, que se librarán á los electos sin pérdida de instantes.
Art. 8º Las obras que tratan de religión no pueden imprimirse sin previa censura del eclesiástico. En casos de reclamación, se reverá la obra por el mismo diocesano asociado de cuatro individuos de la Junta Protectora, y la pluralidad de votos hará sentencia irrevocable.
Art. 9º Los autores son responsables de sus obras o los impresores no haciendo constar a quien pertenecen.
Art. 10º Subsistirá la observancia de este decreto hasta la resolución del Congreso.
Buenos Aires, 26 de octubre de 1811

Otros contenidos de Perspectivis

¿Los extraterrestres construyeron las pirámides?

No, de ninguna manera. Las pirámides de Egipto fueron construidas por personas humanas que fueron obligadas,  coaccionadas, doblegadas y -oportunamente- esclavizadas a hacerlo para sostener y profundizar el poder de unos señores que, además de reyes, se decían dioses. Quienes argumentan que las pirámides fueron construidas por extraterrestres invisibilizan y ocultan esa relación de explotación. 1. Los faraones no eran marcianos sino personas alrededor de las cuales se instituyó un sistema de dominación organizado para beneficiar a pequeños grupos en desmedro de las mayorías. 2. Que las tres grandes pirámides estén alineadas con el cinturón de la constelación de Orión demuestra el conocimiento de los astros que tenían algunos funcionarios egipcios, y nada más que eso. 3. Las pirámides de Egipto no emanan ninguna energía, no están conectadas subterráneamente ni con las pirámides Mayas ni con las bóvedas secretas de Cristina Kirchner.