Ir al contenido principal

Testamento político de Leandro N. Alem. 1896

He terminado mi carrera, he concluído mi misión…Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. ¡Sí! Que se rompa pero que no se doble.
He luchado de una manera indecible en estos últimos tiempos, pero mis fuerzas -tal vez gastadas ya- , han sido incapaces para detener la montaña…y la montaña me aplastó…!
He dado todo lo que podía dar; todo lo que humanamente se puede exigir a un hombre, y al fin mis fuerzas se han agotado…y para vivir inútil, estéril y deprimido es preferible morir!
Entrego decorosa y dignamente lo que me queda, mi última sangre, el resto de mi vida!
Los sentimientos que me han impulsado, las ideas que han alumbrado mi alma, los móviles, las causas, y los propósitos de mi acción y de mi lucha -en general- , en mi vida, son, creo, perfectamente conocidos. Si me engaño a este respecto será una desgracia que yo no podré ya sentir ni remediar.
Ahí está mi labor y mi acción desde largos años, desde muy joven, desde muy niño, luchando siempre de abajo. No es el orgullo que me dicta estas palabras ni es debilidad en estos momentos lo que me hace tomar esta resolución. Es un convencimiento profundo que se ha apoderado de mi alma en el sentido que lo enuncio en los primeros párrafos, después de haberlo pensado, meditado y reflexionado mucho, en un solemne recogimiento.
Entrego, pues, mi labor y mi memoria al juicio del pueblo, por cuya noble causa he luchado constantemente.
En estos momentos el partido popular se prepara para entrar nuevamente en acción, en bien de la patria.
Esta es mi idea, éste es mi sentimiento, ésta es mi convicción arraigada, sin ofender a nadie; yo mismo he dado el primer impulso, y sin embargo, no puedo continuar. Mis dolencias son gravísimas, necesariamente mortales.
¡Adelante los que quedan!
¡Ah! Cuánto bien ha podido hacer este partido si no hubiesen promediado ciertas causas y ciertos factores…¡No importa! Todavía puede hacerse mucho. Pertenece principalmente a las nuevas generaciones. Ellas le dieron origen y ellas sabrán consumar la obra. ¡Deben consumarla!.


Leandro N. Alem, 1 de Julio de 1896

Otros contenidos de Perspectivis

HISTORIA SEGUNDO AÑO

  USAMOS LAS BANDITAS ELÁSTICAS La conformación de las relaciones vasalláticas.   La caída del imperio romano ocurrida alrededor del siglo V después de Cristo (DC) originó un fenómeno inédito hasta entonces, el poder se fragmentó en múltiples células reunificándose solo parcialmente con el reinado de Carlomagno en el siglo VIII DC. De allí en más el poder permanecería nuevamente dividido en reinos reducidos en tamaño. Las grandes ciudades fueron reducidas a pequeñas villas dando como resultado un proceso de ruralización de la sociedad europea de entonces.  La crisis final del Imperio Romano de Occidente provocó su división en pequeños reinos bajo el poder de reyes guerreros, descendientes de los grupos  germánicos que habían traspasado las fronteras imperiales. Esto implicó un cambio en la sociedad caracterizado por la desaparición del sistema que permitía a los antiguos sectores dominantes -terratenientes propietarios de grandes latifundios y esclavos- controla...