Mucha gente en Sudamérica está familiarizada con los retratos del San Martín protagonista de batallas, liberaciones e independencias. Pero no todos conocen la imagen del héroe establecido ya en París y Bolougne Sur Mer, cuando sentado a la sombra de sus años decidió alejarse de la vida política y militar. Esa figura de San Martín ya anciano, con pelo blanco y bigote, no es una pintura ni un retrato sino una fotografía, la única que
existe del libertador.
Leé el testamento de San Martín haciendo click aquí
La foto primitiva fue tomada bajo el procedimiento del Daguerrotipo, el primero de los métodos creados para desarrollar la fotografía.
Las fotos debían realizarse en condiciones excepcionales de iluminación y el retratado debía permanecer quieto por varios minutos. Para 1848, año en que se tomó la fotografía de San Martín, el tiempo de exposición se había reducido a 40 segundos.
Entonces San Martín tenía 70 años y fue convencido por su hija, Mercedes, para realizar el procedimiento. Se hicieron dos tomas muy parecidas, pero en la segunda San Martín posó con su brazo derecho imitando a Napoleón. (Sí, el derecho. El daguerrotipo hacía capturas que reproducen un efecto como el que ocurre cuando nos miramos al espejo).
Reconocido en Perú y en Chile, todavía discutido en la Confederación
Argentina, mantenía una fraterna correspondencia con Juan Manuel de Rosas, a quien
le había legado su sable corvo. Murió dos años después de la foto, en 1850, lejos de las tierras en las que había luchado por la libertad.
Debajo, las únicas fotografías que existen de San Martín.
Mirá también
- Leé también las cartas de San Martín a Rosas
- Carta de San Martín a Rosas. Agosto de 1838
- Carta de San Martín a Rosas. 29 de Noviembre de 1848
- Carta de San Martín a Rosas. 6 de Mayo de 1850


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