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La Historia se escribe en presente. "La Historia del Siglo XXI será una historia del empoderamiento femenino"


Los historiadores estudian el pasado, pero sus búsquedas no se realizan siguiendo el azar. Los interrogantes y las hipótesis con las cuales trabajan constituyen algunos de los elementos centrales en el proceso de reconstrucción histórica.  Es por eso que muchos pensadores sostienen que la historia siempre se escribe en presente, es decir, la historia no solo es la reconstrucción del pasado sino también, y sobre todo, una reconstrucción posible, subjetiva y condicionada por el momento histórico en el cual se realiza el estudio del pasado.

Si a fines del siglo XIX los temas que investigaban los historiadores estaban interesados en los grandes líderes políticos y la construcción de las nacionalidades, esto estaba íntimamente relacionado no solamente con el contexto en el cual se (re)produjo ese relato histórico sino, también, con los intereses de quien lo construyó en ese momento determinado. Durante el siglo XX, los temas de la historia se diversificaron. La tradición de annales enfocó su mirada hacia “la cuestión social” mientras que el marxismo y el liberalismo se enfocaron al estudio del “Estado”, no solo como un análisis del pasado sino, sobre todo, cómo una herramienta conceptual y  crítica sobre el Estado en el momento en el que se escribieron esas historias. ¿Por qué durante tanto tiempo los historiadores se han preocupado por dilucidar los pormenores del escenario histórico que dio origen al Estado en el antiguo Egipto, la Mesopotamia o Mesoamérica? ¿Por qué el estudio del Estado Moderno en Europa devino en un tema central relegando a tantos otros, e importantes, del mismo escenario histórico? ¿Por qué esa temática fue la que más trabajos de investigación y obras publicadas concentró y no otras? Justamente, porque la historia se escribe en presente y durante el siglo XX el debate sobre el Estado y el poder, y también la revolución, eran centrales. Por ello decimos que la historia se escribe atendiendo a los intereses y los interrogantes del presente en el cual se escriben. 
A comienzos del siglo XXI están multiplicándose los estudios históricos atravesados por las cuestiones de género. ¿Es que acaso se ha encontrado algún dato novedoso sobre las características patriarcales de las sociedades del pasado? Por supuesto que no, o si se halló ese dato es porque historiadores interesados en esas problemáticas enfocaron sus telescopios y cambiaron sus perspectivas. La Historia del siglo XXI, será, sin duda, una historia del empoderamiento femenino y una historia de la visibilización de las sexualidades diversas. 

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